Infinito, pero íntimo.

Esta frase lleva rondando por mi cabeza unos meses, aún no la entiendo por completo, pero me encanta pensar en Dios de esta forma. Él es infinito, no lo puedes medir, nunca te aburres y siempre hay más.

Lo que me rompe la cabeza es que siendo tan tan tan inmenso, Él se interesa por nosotros. ¡El Padre anhela intimidad! Él no es un Dios lejano, Él quiere una relación. Es por eso que mandó a su Hijo a la tierra, para que pudiéramos conocerlo. Suena extraño, pero es real.

¡Cuantas veces intenté leer la biblia en mis propias fuerzas! Pero cuando comprendí que cada vez que la leía me encontraba con una persona infinita, ¡dejó de ser aburrido!

¡Así que sigue! Sigue en este viaje infinito! No te detengas, ve más profundo, porque hay más, ¡siempre hay más!

“Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque han muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.”

‭‭Colosenses‬ ‭3:1-3‬

-Real

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El valor no está en la vasija, sino en lo que habita en ella.

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El mundo esperaba un Rey.